Inauguración: 7 de Noviembre de 2013 Cierre: 23 de Noviembre de 2013 Registro fotográfico: Gustavo Nieto
Me pongo las gafas de soldador agarro lápiz, goma para las dudas y me siento a escribir.
Era esta vez un hallador afinado que en su andar por veredas cuidaba la aparición “fortuita” de un recurso. Parece lo encontraban atento en el momento preciso ¡justo justísimo cuando los necesitaba!
Entonces refrescaba una hoja con dibujos de inventos que se volvían de repente Bitácora de un Constructor.
Después ataba sólidos nudos de piolín, tensaba firmemente el alambre y acomodando lo acontecido se embebía en el aroma de la tarea.
Empezaba a aparecer, de poquito, un refugio en movimiento, cadencioso. Servia de casa y resguardo para sobrevivir.
Pienso aquí en el hallador que advierte – eso – tan delicado – de las cosas – que al pasarnos por la calle le contaban, y solo recolectando ideó como materializar su sutil pero consistente lenguaje.
En este lugar, convida sus gafas con insistencia, sin sutilezas esta vez. Nos pregunta de manera poco lineal ¿Quién esta pobre?.
En estas salas invadidas por susurros contundentes, nos piensa a pensar que las sombras en realidad iluminan y que movernos es una sucesión de quietudes.
Nos presenta un ensueño incompleto, propio y ajenísimo por donde pasan las sensaciones de los cruces cotidianos.
Y Se acabó el cuento, se lo llevó el viento y se fue por el mar adentro